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jueves, 21 de noviembre de 2013

10 recomendaciones para que un juego serio enganche

Los juegos serios o “gamificación” tratan de aprovechar el conjunto de propiedades que describen la experiencia de jugar, para aplicarlos en otros contextos que son, en apariencia, ajenos a los juegos propiamente dichos.
No buscan sólo entretener, sino que se emplean con un fin diferente, generalmente como procesos de entrenamiento, guías de desarrollo o para incentivar determinadas conductas.
Sin embargo, no siempre los juegos serios consiguen estos valiosos objetivos, ya que a menudo son diseñados por personas que no están verdaderamente familiarizadas con la cultura y el diseño de los juegos, e ignoran lo que se necesita para producir un buen juego.
Estas son algunas recomendaciones que harán que un juego serio funcione en el plano motivacional y consiga enganchar a los jugadores:

1.       Fomenta la exploración activa
Los juegos que funcionan no están creados para que los jugadores se crucen de brazos y reciban pasivamente información.
Por el contrario, requieren de su participación activa.
Así que haz que el juego induzca a los jugadores a sondear el mundo virtual, a explorar activamente, a mirar a su alrededor, a formular hipótesis, a experimentar, a reflexionar, a criticar, a moverse, a interactuar.

2.       Estimula la interacción social
Los juegos más exitosos conforman un mundo rico en comunicación y colaboración.
Recuerda que todas las personas somos a la vez competidores y colaboradores.
Así que asegúrate de que el juego estimule tanto la competición como la colaboración con otros jugadores o con otros equipos.
Ésta suele ser una de las experiencias más excitantes del juego y también puede llegar a ser uno de sus fuerzas pedagógicas primarias.

3.       Crea un buen argumento o hilo conductor
Para mantener la atención de los jugadores, asegúrate de que el juego utilice una buena y entretenida historia de fondo.
Divide esta historia en fases o niveles, planteando en cada uno de ellos un reto o actividad que deba resolver el jugador. 
Esta historia hará las veces de “pegamento” entre todas estas actividades o niveles, confiriendo al juego idea de unidad.

4.       Define una clara meta final
En buena parte, la recompensa del juego y lo que hace que el jugador esté motivado esperando ver hasta dónde le conduce el juego, es precisamente llegar hasta su final.
Así que define uno o varios finales posibles, y cuando el jugador los alcance, recompénsale con  algunos efectos impresionantes de sonido o animación por las horas de esfuerzo dedicadas.

5.       Crea metas intermedias
Asegúrate de establecer también metas intermedias, en las que el jugador pueda parar, y retomar el juego en otro momento, sin quedarse con el mal sabor de boca de haberlo dejado a medias.
Estas metas intermedias pueden producirse después de realizar una misión, conquistar una zona, responder con éxito a una actividad, o completar una etapa.
Ayudan a hacer que el juego resulte más digerible para los jugadores, pues cuando las alcanzan, sienten una sensación real de logro y progreso.

6.       Provee constantes refuerzos o feedback
La retroalimentación motiva y estimula a la acción, incluso cuando es negativa.
Constituye uno los principales elementos que hace que los participantes se enganchen a los juegos.
Así que asegúrate de que el juego ofrece retroalimentación en forma de premios o castigos, desde el principio del juego y a medida que los jugadores van avanzando y llevando a cabo acciones.
Las recompensas pueden incluir nuevas vidas, más riqueza, más puntos o monedas virtuales canjeables por regalos, insignias y títulos honoríficos, etc.

7.       Haz que los premios sean visibles para todos
Todas las personas buscamos atención, respeto y reconocimiento.
Así que asegúrate de que el juego ayude a potenciar la identidad virtual de los jugadores y a empujar su estatus visible para los demás.
Incluye los trofeos, medallas o insignias que consiga un jugador al superar un reto, en sus perfiles de usuarios, y en los rankings para que todos puedan verlo y él mismo pueda compararse con los demás jugadores.

8.       Deja abierta la posibilidad de un error crítico
En general, en los juegos los participantes van dando pequeños pasos graduales y a medida que avanzan por el juego van obteniendo retroalimentación positiva.
Pero de vez en cuando también pueden y generalmente deben fallar.
Los fallos, incluso los fallos catastróficos, como cuando el jugador “muere” o es arrojado fuera de un nivel para tener que volver de nuevo al principio del mismo, constituyen una de las características fuertes del diseño de los juegos.
Al fracasar y volver a la salida, los jugadores no sólo aprenden rápidamente cómo superar los fracasos, sino que también generan nuevas posibilidades de reforzar su aprendizaje.

9.       Haz que las metas sean progresivamente más elevadas
Eleva las competencias requeridas por los jugadores para alcanzar las metas intermedias, a medida que van ascendiendo de nivel.
Exígeles niveles de competencia cada vez más elevados para seguir avanzando en el juego. Eso evitará que caigan en el aburrimiento.
Y no olvides darles retroalimentación incremental, a medida que progresan en el juego o cuando completan una etapa o nivel del mismo.

10.   Desafía a los jugadores a alcanzar sus límites
Parte del atractivo de los juegos se centra en su capacidad de explotar la necesidad que sienten los jugadores de ir más allá de su capacidad o habilidad actual para alcanzar el siguiente estadio de maestría posible. 
Así que asegúrate de que el juego esté siempre empujando hacia adelante, hacia las tareas siguientes, hacia arriba en el siguiente nivel.
Estructura el juego de manera que los participantes operen constantemente en el borde de su competencia.
A la mayoría de los jugadores les gusta vivir en el límite entre el éxito y el fracaso. 

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